וַיַּשְׁבֵּ֣ת אֶת־הַסּוּסִ֗ים אֲשֶׁ֣ר נָתְנוּ֩ מַלְכֵ֨י יְהוּדָ֤ה לַשֶּׁ֙מֶשׁ֙ מִבֹּ֣א בֵית־יְהוָ֔ה אֶל־לִשְׁכַּת֙ נְתַן־מֶ֣לֶךְ הַסָּרִ֔יס אֲשֶׁ֖ר בַּפַּרְוָרִ֑ים וְאֶת־מַרְכְּב֥וֹת הַשֶּׁ֖מֶשׁ שָׂרַ֥ף בָּאֵֽשׁ׃
Quitó también los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol á la entrada del templo de SEÑOR, junto á la cámara de Nathan-melech eunuco, el cual tenía cargo de los ejidos; y quemó al fuego los carros del sol.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de II Reyes 23:11: y fuentes místicas clásicas.